domingo, 24 de febrero de 2008

A la noche

Darío de Regoyos (1857-1913)



Noche, fabricadora de embelecos,
loca, imaginativa, quimerista,
que muestras al que en ti su bien conquista
los montes llanos y los mares secos;

habitadora de celebros huecos,
mecánica, filósofa, alquimista,
encubridora vil, lince sin vista,
espantadiza de tus mismos ecos:

la sombra, el miedo, el mal que se atribuya,
solícita, poeta, enferma, fría,
manos del bravo y pies del fugitivo.

Que vele o duerma, media vida es tuya:
si velo, te lo pago con el día,
y si duermo, no siento lo que vivo.


Félix Lope de Vega (1562-1635)



martes, 12 de febrero de 2008

Hoy encuentro, temblando y ya vacía....



Jean Daniel Bouvard (1957- )



Hoy encuentro, temblando ya y vacía,
la casa que los dos desperdiciamos
y el vago sueño del que despertamos
sin habernos dormido todavía.

Acordarse del agua en la sequía
no hace brotar ni florecer los ramos.
¿Dónde estás, dónde estoy, y dónde estamos?
¿Qué fue del mundo cuando amanecía?

Hoy me pasa el amor de parte a parte.
Temo encontrarte y no reconocerte.
Temo extender la mano y no tocarte.

Temo girar los ojos y no verte.
Temo gritar tu nombre y no nombrarte...
Temo estar caminando por la muerte.


Antonio Gala (1936- )

martes, 5 de febrero de 2008

Belleza negra

Marian López



De la luz que en tu espíritu fulgura
la noche de tu piel tiene las huellas,
y se abren de esa noche en la negrura
tus grandes ojos como dos estrellas.

Corza herida, la gracia en que descuellas
derrama efluvios de indecible albura,
y con todo el pudor de sus querellas
se escurre de tu sombra en la espesura.

Quemó tu sol interno en un derroche
de luz tu piel, y si alguien te importuna,
cuando afligida sueltas, como una

virgen rehén, de tu mirada el broche,
una vertiente pálida de luna
baña la negra seda de tu noche.


Jacinto Añez (1856-1916)

martes, 29 de enero de 2008

Haiku I

Rene Charles Edmond His (1877-1960)


Sueños viajeros,
una barquita duerme
entre la fronda.

Almena

martes, 22 de enero de 2008

Madrigal

Isabel Navarro Verdú


¿Por qué en la mañana incierta,
velada en su manto de rico tisú,
por qué, dime, hermosa, no se abre tu puerta?
¿Por qué cuando el alba las flores despierta
durmiendo estás tú?.

Llamando a tu puerta diciendo está el día:
“Yo soy la alegría que ahuyenta el dolor.”
El ave te dice: “Yo soy la armonía.”
Y yo, suspirando, te digo:”Alma mía!...
¡Yo soy el amor!.

Víctor Hugo (1802-1885)


martes, 15 de enero de 2008

Mi perro

John Weiss


Allí sollocé sobre el mundo
y sobre la tierra cayó un vacío velador,
de ausencia, de lágrima derribada.

Mi perro murió en medio de la vida,
como una larga espada tendida,
nube cargada de recuerdos luminosos.

Y le vi llorar en el último momento.

Una gota de agua pura de sus ojos
reflejó una infinita pesadumbre,
oscura, cerrada, silenciosa.

Mi grito resonó perdido en el vacío,
desolador, hueco, de mi carne,
y besé sólo su recuerdo desesperado,
su lívida luz que me acogía.

Todavía quiero,
con mi mano tendida,
sentir tu calor y tu risa universal,
mirar esos inmensos ojos negros,
purísimos y nobles,
donde la soledad no existe
y la tristeza es compañía.

Mi perro guardaba palabras
en el corazón – aún sin edad para
pronunciarlas - ,
y las nombraba una a una
en música cargada de esperanza,
de promesas, ondas puras
en un vaivén de mar,
y también de pena convulsa,
desolada, preñada de sombras,
cuando sentía un abandono.

Era un perro, solo un perro era,
me dicían…

Y bajó el misterio oscuro
de la muerte en su mirada.

Allí sollocé sobre el mundo
y sobre la tierra cayó un gran silencio.


Teo Basterra (1961 - )

martes, 8 de enero de 2008

La flauta del pastor

Mariano Fortuny Marsal (1838-1874)


¡Una flauta en la montaña!...
Es la flauta del pastor…
La luna los campos baña…
¡Vuelve el antiguo dolor!

Esa música que viene
un recuerdo a despertar,
¡cuán honda tristeza tiene!
¡cómo hace a solas llorar!

Cogiendo en el huerto flores
una mañana la vi.
La misma canción de amores,
cogiendo flores, le oí.

Tocando, en la noche en calma,
su flauta sigue el pastor.
Llora el recuerdo en el alma…
¡Volvió el antiguo dolor!.

Ismael Enrique Arciniegas (1865-1938)


martes, 1 de enero de 2008

A tu música pegado

Pierre Auguste Renoir (1841-1919)


A tu música pegado
bailo en el aire
y en la tierra a ti me abrazo.
Sones y miradas, cuerpos
y ritmos
de sentidos jugando
y deseos naciendo.
Bailo en tus brazos.
Bailamos en el aire.
Y en la tierra nos amamos.

Meigo

lunes, 17 de diciembre de 2007

NAVIDAD

Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682)



Al llegar la medianoche
y romper en llanto el Niño,
las cien bestias despertaron
y el establo se hizo vivo…

y se fueron acercando
y alargaron hasta el Niño
sus cien cuellos, anhelantes
como un bosque sacudido.

Bajó un buey su aliento al rostro
y se lo exhaló sin ruido,
y sus ojos fueron tiernos,
como llenos de rocío…

Una oveja lo frotaba
contra su vellón suavísimo,
y las manos le lamían,
en cuclillas, dos cabritos…

Las paredes del establo
se cubrieron sin sentirlo
de faisanes y de ocas
y de gallos y de mirlos.

Los faisanes descendieron
y pasaban sobre el Niño
su ancha cola de colores;
y las ocas de anchos picos

arreglábanle las pajas;
y el enjambre de los mirlos
era un vuelo palpitante
sobre el recién nacido…

Y la Virgen entre el bosque
de los cuernos, sin sentido,
agitada iba y venía
sin poder tomar al Niño.

Y José sonriendo iba
acercándose en su auxilio…
¡Y era como un bosque todo
el establo conmovido!


Gabriela Mistral (1889-1957)





Deseo mucha felicidad a todos los que visitáis esta página y espero que el próximo año sigáis acompañándome en este viaje por la pintura y la poesía.



Un abrazo

Algaire

jueves, 6 de diciembre de 2007

I

John William Waterhouse (1849-1917)



Mienten ambos,
olvido y recuerdo, mienten.
Al uno amo en su constante ausencia.
Al otro, presencia demorada amo,
con la laxitud de la tarde
en retirada.


Narima