Chris Cummings (1975- )
Potros al horizonte piafan sus quimeras.
De vuelta del galope tendido por la tarde,
saben que tras el sol las sombras, liberadas,
enloquecen y pueden tanto como el ladrido
de los canes espías.
Donde quiera que troten o pasen de andadura,
emergerá un silencio para hacer más solemne
de lo oscuro el abismo; de los perros, el coro.
Encabritado el brío, retadora
la silueta de jóvenes poderes,
algún relincho espanta, noche a noche, las bridas
del miedo y la tristeza.
Potros que desde lejos quieren decirnos tales
razones por qué huyen de nuestra rienda o doma.
Potros que nos dejaron con las manos heridas,
la intención por los suelos.
Potros que se desmandan de nuestro sueño a veces,
y ellos también se quedan no sabemos por cuántas
libertades atados.
Potros entre las sierras y los tajos del mundo,
quizás en rebeldía por un mar que no encuentran.
María de los Reyes Fuentes (1927- )