domingo, 29 de agosto de 2010
La higuera
domingo, 22 de agosto de 2010
Nocturno de los potros
domingo, 15 de agosto de 2010
Dice la fuente
domingo, 8 de agosto de 2010
El Ángel Guardián
domingo, 1 de agosto de 2010
Es una antorcha al aire esta palmera…
domingo, 25 de julio de 2010
Al mar
domingo, 18 de julio de 2010
Balada
El pasó con otra;
yo le vi pasar.
Siempre dulce el viento
y el camino en paz.
¡Y estos ojos míseros
le vieron pasar!.
El va amando a otra
por la tierra en flor.
Ha abierto el espino;
pasa una canción.
¡Y él va amando a otra
por la tierra en flor!
El besó a la otra
a orillas del mar;
resbaló en las olas
la luna de azahar.
¡Y no untó mi sangre
la extensión del mar!
El irá con otra
por la eternidad.
Habrá cielos dulces.
(Dios quiere callar.)
¡Y él irá con otra
por la eternidad!
domingo, 11 de julio de 2010
Me voy
Me voy leve, en silencio, como el atardecer,
poco a poco, sin prisas, en busca de tu ausencia,
arrastrando mi pena transformada en querencia
de ese amor sin retorno, anhelo del ayer.
Los recuerdos persisten, no se olvida el querer,
ni se olvida ese ansia convertida en demencia,
sin poder eludirla, presa de la conciencia,
no aceptando la causa, sabiendo sin saber.
Me perderé del todo, sin rastros y sin huellas,
fundida en la mañana desapareceré
pasando a formar parte del cielo y las estrellas.
Quizás en tus recuerdos por siempre viviré,
y si estás solo y triste me verás en aquellas,
cumpliéndose los sueños, el sueño que soñé.
Sofía Martínez Avellaneda
domingo, 4 de julio de 2010
El mar
Clarkson Stanfield (1793-1867)
El mar, el mar siempre ha sido
el que me quito el pesar;
siempre he olvidado en el mar
lo que en la tierra he sufrido.
Capitán: estoy herido
y a ver mi herida no acierto.
Me curo en el mar abierto,
voy un amor olvidando
y arribo después cantando
con otro amor a otro puerto
Alfonso Camín (1890-1982)
domingo, 27 de junio de 2010
La taza de Silesia
Walter Granville Smith (1870-1938)
En sus bordes los labios se detienen.
Es hermosa la taza,
con cenefa de rosas
y dorado filo.
Aromas de café, cantueso y menta, son más intensos,
porque la taza en honda.
La miro rosa a rosa,
y me produce gozo
el color y la forma;
el saber que otros labios
han podido apreciar este refugio,
que otros ojos se han deleitado.
Sobre la mesa no es un objeto más,
no es el adorno.
Lleva tras sí miradas,
manos
labios.
Quizás un último suspiro,
un último sorbo,
o el hastío de las tardes.
Dionisia García (1929- )
