domingo, 22 de abril de 2012

Gaviotas


Esteban Arriaga (1922-2009)


Yo no se donde tienen las gaviotas su nido,
donde encuentran la paz.
Igual que ellas soy yo,
siempre en perpetuo vuelo.
Me rozo por la vida
como ellas por el agua al coger su alimento.
Y quizás como ellas yo amo la quietud,
la gran calma marina,
pero estoy condenado a vivir siempre
cruzando la borrasca y la tormenta.

Vicenzo Cardarelli (1887-1959)

domingo, 15 de abril de 2012

Genio y figura…


Bernardo Strozzi (1581-1644)


Érase una mujer tan narcisista,
que andaba enamorada del reflejo
que de su propia imagen el espejo
le devolvía siempre ante la vista.

Vestíase a la moda consumista
sin miedo al que dirán, sin más complejo
que el olvidarse su perfume añejo
los días que salía de conquista.

Ligaba más bien poco, pero a veces
una simple mirada conseguía
dejar todos sus goces satisfechos.

Y aquello alimentaba estupideces
de eterna juventud, porque tenía
la dama los noventa recién hechos.


domingo, 8 de abril de 2012

El lirio


Marianne Broome


A la rosa
modesta le salió una espina
y al cordero
humilde un cuerno insolente;
mientras, el lirio blanco en su amor gozaba
con su belleza blanca sin espinas ni manchas.


William Blake (1757-1827)

domingo, 1 de abril de 2012

Al Cristo del Calvario


Francisco de Zurbarán (1598-1664)


En esta tarde, Cristo del Calvario,
vine a rogarte por mi carne enferma;
pero al verte, mis ojos van y vienen
de tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza.

¿Cómo quejarme de mis pies cansados,
cuando veo los tuyos destrozados?
¿Cómo mostrarte mis manos vacías,
cuando las tuyas están llenas de heridas?

¿Cómo explicarte a ti mi soledad,
cuando en la cruz alzado y sólo estás?
¿Cómo explicarte que no tengo amor,
cuando tienes rasgado el corazón?

Ahora ya no me acuerdo de nada,
huyeron de mí todas mis dolencias.
El ímpetu del ruego que traía
se me ahoga en la boca pedigüeña.

Y sólo pido no pedirte nada,
estar aquí, junto a tu imagen muerta,
ir aprendiendo que el dolor es sólo
la llave santa de tu santa puerta.

Gabriela Mistral (1889-1957)

domingo, 25 de marzo de 2012

La lluvia


Gregory Thielker (1979- )


Bruscamente la tarde se ha aclarado
porque ya cae la lluvia minuciosa.
Cae o cayó. La lluvia es una cosa
que sin duda sucede en el pasado.

Quien la oye caer ha recobrado
el tiempo en que la suerte venturosa
le reveló una flor llamada rosa
y el curioso color del colorado.

Esta lluvia que ciega los cristales
alegrará en perdidos arrabales
las negras uvas de una parra en cierto

patio que ya no existe. La mojada
tarde me trae la voz, la voz deseada,
de mi padre que vuelve y que no ha muerto.


Jorge Luis Borges (1899-1986)

domingo, 18 de marzo de 2012

Tarde de domingo


Diego Estébanez


Hoy tarde de domingo silenciosa
estoy sentada aquí de cara al cielo,
con la vida fluyéndome despacio
y tu ausencia en las manos hecha verso.

Las gentes se han marchado. Sí, las gentes
con trajes de domingo, con sonrisas
de domingo también y en la ventana
de esta calle sin luz yo sola quedo.

Te me vienes al alma en esta espera
consciente acaso de tu largo vuelo,
te derramas por dentro de mi sangre
aflorando a mis labios como un beso.

Estoy sola esta tarde de domingo
cuando todos se han ido, miro al cielo
y a mi sedienta soledad te traigo
inmaterial, inconfundible, eterno.

domingo, 11 de marzo de 2012

Peter Pan


Estudios Disney


Querido Peter Pan, por quien yo diera
hasta la última gota de mis venas,
buscando por ti el sol, las azucenas
plantadas en jardín de primavera.

Querido Peter Pan, si yo pudiera
te apartaría siempre de las penas,
haciéndote feliz, sin mas condenas,
sin encontrar el dardo que te hiera.

Pero soy Campanilla, que te adora,
una débil figura, una ficción,
un cuento no real que a nadie implora.

El fantasma de un sueño de ilusión
que sabe del llorar, pues también llora
al sonar imposible su canción.


Sofía Martínez Avellaneda

domingo, 4 de marzo de 2012

Visitación


Arnold Böcklin (1824-1901)


-Soy la Muerte – me dijo. No sabía
que tan estrechamente me cercara,
al punto de volcarme por la cara
su turbadora vaharada fría.

Ya no intento eludir su compañía:
mis pasos sigue, transparente y clara,
y desde entonces no me desampara
ni me deja de noche ni de día.

-¡Y pensar- confesé- que de mil modos
quise disimularle con apodos,
entre miedos y errores confundida!

“Más tienes de caricia que de pena.”
Eras alivio y te llamé cadena.
Eras la muerte y te llamé la vida.


Alfonso Reyes (1889-1959)

domingo, 26 de febrero de 2012

El caballero de la mano en el pecho


Doménikos Theotokópoulos, El Greco (1541-1614)


Este desconocido es un cristiano
de serio porte y negra vestidura,
donde brilla no mas la empuñadura
de su admirable estoque toledano.

Severa faz de palidez de lirio
surge de la golilla escarolada,
por la luz interior iluminada
de un macilento y religioso cirio.

Aunque sólo de Dios temores sabe,
porque el vitando hervor no le apasione,
del mundo placer perecedero,

en un gesto piadoso y noble y grave,
la mano abierta sobre el pecho pone,
como una disciplina, el caballero.


Manuel Machado (1874-1942)

domingo, 19 de febrero de 2012

La rosa enferma


Capton (1961- )


¡Está enferma la rosa!
El gusano invisible
que en la noche vuela,
al aullar la tormenta

a tu lecho llega
de alegría escarlata;
y su oscuro amor secreto
tu vida avasalla.


William Blake (1757-1827)