sábado, 19 de julio de 2008

La guitarra

Judea Heredia Heredia (1975- )


Empieza el llanto
de la guitarra.
Se rompen las copas
de la madrugada.
Empieza el llanto
de la guitarra.
Es inútil callarla.
Es imposible
callarla.
Llora monótona
como llora el agua,
como llora el viento
sobre la nevada.
Es imposible
callarla.
Llora por cosas
lejanas.
Arena del Sur caliente
que pide camelias blancas.
Llora flecha sin blanco,
la tarde sin mañana,
y el primer pájaro muerto
sobre la rama.
¡Oh, guitarra!
Corazón malherido
por cinco espadas.

Federico García Lorca (1898-1936)

sábado, 12 de julio de 2008

Amor en otoño

Eugenio Zampighi (1859-1944)

Oye el rumor del alma que se queja…
…No olvides que, si estamos en otoño,
no debemos tronchar ese retoño
que tierno brota de la rama vieja.

Porque el divino amor, cuando se aleja,
nos deja en las horas del antaño
el dulce néctar del sabor extraño
y un cambiante color en la guedeja.

Y es que el amor, que siempre ha sido huraño,
nos ofrenda la flor del desengaño
entre nardos y flores dolorosas…

Después…, cuando de cerca lo palpamos,
¡es porque ha destrozado nuestras manos
con heridas profundas, dolorosas…!.


Carlos E. Gil

sábado, 5 de julio de 2008

Segador

Jules Bastien Lepage (1848-1884)

El segador, con pausas de música,
segaba la tarde.
Su hoz era tan fina,
que siega las dulces espigas y siega la tarde.

Segador que en dorados niveles camina
con su ruido afilado,
derrotando las duras alturas de oro
echa abajo también el ocaso.

Segaba las claras espigas.
Su pausa era música.
Su sombra alargaba la tarde.
En los ojos traía un lucero
que a veces brincaba por todo el paisaje.

La hoz afilada tan fina
segaba lo mismo
la espiga que el último sol de la tarde.


Carlos Pellicer (1899-1977)