domingo, 27 de marzo de 2011

Gaviotas


Eugenio López Berrón (1941- )


Carniceros del aire y la lluvia,
proyectando en la tierra sus sombras,
harto ya de mirar a los cuervos,
quiero ver en el mar las gaviotas.
Las que marcan el rumbo a las naves,
las que tienen pechugas de monjas,
las que tienen las alas de arcángeles,
las que tienen los ojos de novia.
Las que tienen ternuras de madres,
las que son como hermanas piadosas;
las que tienen blancuras de nieve,
comprensivas, pausadas y armónicas.
Vuelo lento y al son de las velas,
las que ponen la gracia en las proas,
las que llevan la paz en las alas
y recuerdan las cunas remotas.
Sin las rudas miradas del cuervo,
magistrados de fúnebres togas,
sin los ojos ariscos del monte,
sin el odio que ruge en la costa;
desplegadas las velas rizadas
y rizada la espuma en las olas,
¡harto ya de mirar a los cuervos,
quiero ver en el mar las gaviotas!


Alfonso Camín (1890-1982)

13 comentarios:

Senior Citizen dijo...

Me ha venido a la memoria la película Juan Salvador Gaviota con la maravillosa música de Neil Diamond.

Ligia dijo...

Marcan el rumbo a las naves... es típico verlas siguiendo los barcos entre islas. Abrazos

TriniReina dijo...

De mar estoy con ganas y si voy al mar, sin dudaa, veré las gaviotas, de momento, a falta de viaje, me quedo en tu casa y releo este hermoso poema.

Besos

Algaire dijo...

Senior Citizen – No vi la película pero si leí el libro hace mucho tiempo y recuerdo que me gustó.

Ligia – Si es cierto, siempre revolotean alrededor de los barcos y son lo más típico en los puertos de mar.

TriniReina – Bueno, se va acercando el verano así que no creo que tardes en acercarte al mar y por lo tanto a las gaviotas.

clariana dijo...

¡Hola Algaire!
Siempre me han gustado las gaviotas, pero ahora en la ciudad no tanto y te explicaré por qué.
Cuando era joven y me iba a Menorca, me encantaba verlas revolotear por la proa del barco (quiero decir al final del barco, pues ahora no estoy segura si es la proa), bueno pues me divertía echándoles trozos de pan, aún recuerdo la extrañeza de alguna de mis amigas al ver que mi interés era éste y no hacer amistad con alguno de los marineros.
Posteriormente, en la escuela, como venian al patio así como las palomas y los gorriones, pues más de lo mismo, darles pan e intentar aleccionar a los niños que no tirasen el bocadillo a la papelera que había seres que pasaban hambre, las personas y también los animales, más de una bronca del director me había ganado con ésto.
Bueno en esta línea he estado casi
siempre.
Pero en la ciudad pasan mucho hambre, yo lo entiendo, y han transformado sus costumbres, en el fondo es culpa nuestra de los humanos, que rompemos el equilbrio natural. Entonces un día lo pasé muy mal intentando liberar a una paloma enferma de una gaviota, que la picaba sin piedad, y es que han cambiado sus costumbres con el hambre, pues ellas comían pescado su pico está adaptado a ello, no a lo que te cuento, por éso me da mucha lástima, por sus víctimas y hasta por ellas mismas por el hambre que pasan y por tener que actuar así. (A la paloma la libere y me la llevé a casa, aunque era difícil pues tengo algunos gatos, pero estuvo en una jaula, para ver si remontaba, al cabo de dos días murió.)
La poesía es preciosa, las gaviotas también, pero lo que te digo rompemos el equlibrio natural. Un abrazo.

A.Dulac dijo...

No es uno de mis animales predilectos aunque su silueta planee en el cielo y haya inspirado atinados poemas y sugiera la libertad del velamen de los barcos...etc.
En donde vivo al ser mar por todas partes hay un montón y bueno... no son tan pacíficas.
Un perfecto duo en tu trabajo, como de costumbre.
Biquiños de A.Dulac

rosa dijo...

Se le olvidó nombrar al autor del poema lo escandalosas que son, ja, ja, ja.... Eso si que es verlas con buenos ojos!

Algaire dijo...

Clariana – Tienes toda la razón, rompemos continuamente el equilibrio natural y cada vez acorralamos más a los animales dejándoles muy poco espacio para que puedan vivir de acuerdo a sus costumbres, así que las van modificando para poder sobrevivir.
Es muy triste, pero es lo que hay.

A Dulac - :-) Bueno, la poesía siempre habla de la parte más bella de personas, animales o cosas y en el caso de las gaviotas es lógico que ensalce su belleza en el vuelo y su imagen que nos habla de mar. Convivir con ellas ya es otra cosa.

Rosa – :-) Escandalosas si son, y sucias, pues aunque son las palomas las que llevan la fama de hacer sus necesidades en donde pinte, las gaviotas también lo hacen y esas si que dejan un recuerdo imborrable. ¡Si lo sabré yo!
Pero la poesía ensalza sólo lo hermoso.

fgiucich dijo...

Gaviotas marineras, aquellas que soñò Espronceda, con "viento en popa a toda vela/ no corta sino vuela/mi velero bergantín...", un poema extraordinario cuyo titulo no me acuerdo. No tiene nada que ver con este hermoso texto y la pintura , pero son cosas que me vienen a la memoria. Abrazos.

Senior Citizen dijo...

La película Juan Salvador Gaviota la puedes ver facilmente en la Red, aunque quizá el ordenador no sea el sitio idóneo para disfrutarla.

unjubilado dijo...

Este artículo lo leí el domingo cuando lo publicaste.
Durante toda la semana lo he ido recordando, ya que en Zaragoza han puesto nidos prefabricados en las torres más altas para que aniden los halcones y he visto palomas, tórtolas y afines donde no se veían, con los estorninos pasa algo parecido, gorriones no llego a verlos. Me imagino que los halcones las están diezmando, o por lo menos asustando.
La idea es tratar de controlar a determinadas aves para que no se reproduzcan de forma masiva.

Oréadas dijo...

La belleza del mar inspira :)
Bonito poema

Algaire dijo...

Fgiucich – El título es “Canción del pirata”.

Senior Citizen - :-) Eso se podría hacer si la Sinde lo permitiera ¿no?.

Unjubilado – Si, ahora está de moda dar a los halcones el puesto de verdugos de otras aves.

Oréadas – Siempre, no importa si está en calma o embravecido, el mar siempre es inspiración.