domingo, 3 de junio de 2012

Yo soy tu dios


Victor Dubreuil (1846-1946)


Yo soy tu dios, tu rey, el consejero
que dicta hasta el color de tu bandera,
quien eleva tu sueño a la quimera,
el que marca en la vida tu sendero.

Soy el sol que te ciega, el placentero
espejismo virtual que el seso altera,
quien te niega ese pan que ayer te diera,
el que desnuda tu alma por entero.

Soy el precio a ganar, soy la primera
razón que hace el poder tan lisonjero
y deja la miseria en dura espera.

Soy la meta a lograr, fe verdadera,
y puedo ser de amor sepulturero
si me cambias a mí por quien te quiera.

Soy entre el Bien y el Mal, sutil frontera
de Gloria o Perdición, soy…el Dinero.

13 comentarios:

Senior Citizen dijo...

Un soneto con estrambote para hablarnos de algo muy actual: el dinero y su adoración. Como están esos toneles deben estar los cajones de algunos que yo me se....

TriniReina dijo...

Nunca se me ocurriría
escribir un poema,
menos un soneto,
a algo tan poco poético
(para mí)
como el dinero.

Me ha salido hasta en verso:):):)

Besos

Algaire dijo...

Senior Citizen - Supongo que en todas las épocas el dinero fue ese diablo que anula las conciencias y en los tiempos actuales está en auge.
:-) Seguro que alguno de los que tu sabes tienen atesorado bastante mas.

TriniReina - Jaja, pues ya ves que no es cierto, al final lo escribiste.

Ligia dijo...

El dinero produce hasta buenos poemas... parece increíble. Abrazos

Algaire dijo...

Ligia - :-) Es que tiene mucha fuerza, para o bueno y para lo malo.

fgiucich dijo...

Ni más ni menos. De total actualidad. Abrazos.

A.Dulac dijo...

Cuanto tiempo sin visitarte y sin leerte .Hoy doblemente placentero porque no sólo el entrar si no el leer un tema de "de tan rabiosa actualidad ", fenomenal letra e imagen.Un abrazo de A.Dulac

unjubilado dijo...

Este fin de semana he visto en la basura un tonel de estos, algo más viejo, por el que asomaban unas estampitas, no me extrañaría que alguno volando en avión lo hubiera perdido, pero no me imaginaba que fuera real hasta leer tu artículo.
¡Qué pena! Y yo que pensaba que algún gamberro se había desecho de algo inservible.

Adriana Alba dijo...

Tanto la pintura como el poema nos lleva a reflexionar.

El dinero es energía, depende de nosotros como utilizarla, hay algunos que jamás sacian su sed, aún a costa de perversos resultados.

Hermoso.

Besitos

Algaire dijo...

Fgiucich – Me temo que el amor por el dinero existe desde que se creó.

A.Dulac – Sabes que eres siempre bien recibida.
El dinero manda demasiado y así nos va a todos.

Unjubilado - :-) No creo que los que lo llevan en avión lo pierdan, ya se cuidarán mucho de que eso no suceda.

Adriana Alba – Eso es, deberíamos de reflexionar, pero el dinero nubla no sólo la vista, si no también el cerebro.

Mario dijo...

Siempre me sorprende el perfecto maridaje entre pintura y poesía que logras, amiga mía.
Un saludo a todos tus visitantes y también a ti. Gracias por seguir promocionando mis versos...y por cierto, tengo criatura nueva, y se llama "Navegando silencios".
Un abrazo.
Mario.

Oréadas dijo...

Maldito D. Dinero, yo no lo quiero, aunque lo necesito.
La pintura y el poema genial.
Besitos

Algaire dijo...

Mario - Me encanta verte por aquí y ya espero con impaciencia tu nuevo libro.

Oréadas - Por mucho que reneguemos de él, sin él no se puede vivir.