domingo, 17 de octubre de 2010

Amanecer na quintana


Alfonso Iglesias López de Vivigo (1910-1978)


Asoma´l sol el focicu
al riscar de la mañana,
y como´l gran condenau
no tién respetu de nada,
ye la so primer llabor
colase por la ventana
y dir besar a la moza
que ta durmiendo na cama.

Dispués enunda de lluz
el cielo de la quintana.

Canta´l gallu en gallineru,
rebuzna´l burru na cuadra,
y un páxaru na figal,
blincandu de rama en rama,
non para de picar figos
llimpiando´l picu col ala.

Amarraes al pesebre
muxen la vaca y la xata;
mientres que´l perru xugandu
sube al horru, gufa y lladra,
y pa facese´l graciosu
cuerre detrás de la gata.

El mozu que madrugó
a segar un carru vianda,
allevántase del suelu
de cabruñar la gadaña.

Cuelga´l zapicu del cintu,
va´n busca la garabata
y baxa camín del prau
cantando allegre tonada.

Güele a oriéganu del monte
y a moñicaes de vaca.
A herba puesta´l atechu
del teyau de la tenada;
y a manzanes que maduren
dientru de la pumarada.

Oise, no se sabe onde,
el sosurrar d´una gaita,
tan sele y embruxaora,
con tal saber manexada,
que mialma paez que foise
un ánxel quian la tocara.

Quiciaves seya na fonte
entre´l mermurio del agua
y la que la fai sonar
dalguna xana encantada.

Vase la vieya pa misa
de la capilla aldeana,
onde´l sacristán del pueblu
fexu sonar la campana
al ver llegar el primer
rayiquín de la mañana.

El vieyu que dispertó
por non dexai dormir ´l asma
fai tiempo que tá sentau,
chandu´n pitu, n´antoxana,
sentau nun cepu de roble
onde hai un hacha espetada.

Alborótense les pites
porque´l gallu en so xarana
anda corriendu tras d´elles
arrastrándoyos el ala.

Y elles, por demás allegres,
a gustu con tal xarana,
armen tan gran alborotu
que´l vieyu, olvidando ´l asma,
dayos enriba del llombu
col mangu la garabata.

Dispués ya entama´l traxín
de les llabores de casa;
el facer de cada día
de la xente de llabranza.

Y aonque´l sol sigue nel cielu
non ye´l del riscar del alba,
el qu´entraba selemente,
en sin vergüenza a la cama
onde la moza durmía
en tantenes que soñaba
col mozu que toviera
po la noche na´sfoyaza.

Lo que venía a dar motivu
qu´acabara l´alboriada
que trixera de consigu
el ñacer de la mañana.


Bernardo Guardado Rodríguez (1913-1982)


Nota: La publicación de hoy es un homenaje a estos dos entrañables asturianos, el polifacético Alfonso Iglesias y el poeta Bernardo Guardado. Agradezco a las familias de ambos el permiso para poder publicar cuadro y poema.

14 comentarios:

Cani dijo...

¡Me he emocionado¡
Muchos besos

Algaire dijo...

Cani - Me alegra que te haya gustado y no te puedes imaginar lo que me hubiera gustado poder conocer a tu padre, así podría haberle dicho lo muchísimo que me gustan sus poemas.

Trini dijo...

Hablando de Amanecer, ahora que amanezco, no podría haber elegido una manero mejor, que la de entrar aquí en primer lugar, para, el día comenzar.

Precioso post homenaje al Poeta y al Pintor.

Abrazos

Ligia dijo...

Me ha parecido ver al gallo correr tras las gallinas y escuchar la gaita en ese amanecer tan lindo. Besos

Algaire dijo...

Trini – Me alegra que te haya gustado pues tanto Alfonso como Bernardo son muy apreciados por mi.

Ligia – :-) Veo con alegría que no tuviste problema para entender el poema.

Marian dijo...

No solo se entiende si no que se visualiza, se huele, se escucha y se sonríe con la ocurrencia del condenau . Es una delicia recuperar esos ritmos que suenan a tierra y a otra manera de medir los tiempos que en la ciudad son acelerados y en el campo , un ritual pausado del día a día.
Gracias por descubrirme a estas dos personalidades y su arte que ya empiezan a ser para mí, referentes entrañables.

unjubilado dijo...

Tengo que reconocer que me he perdido, he conseguido traducir algún párrafo a mi manera, pero los traductores en línea me han fallado.
Asoma´l bajo el el focicu
al rayar el alba de la mañana,
y como´l gran condenau
en el tién respeto de nada,
es su primera labor
colarse por la ventana
e ir a besar a la joven
que está durmiendo en la cama.
Todos los puñeteros traductores, me dicen que es gallego y aunque les digo que no es así, no me hacen ni caso.
Un abrazu.

fgiucich dijo...

Un cuadro maravilloso y un poema, a pesar de no entenderlo en su totalidad, pude intuir su belleza. Abrazos.

Algaire dijo...

Marian - ¡Qué razón tienes Marián! suenan a tierra y a otra manera de medir los tiempos que en la ciudad son acelerados y en el campo, un ritual pausado del día a día.”.

Unjubilado - :-) Pues esos traductores no deben de ser gran cosa porque esto no es gallego si no bable o asturiano, como más te guste, vas a tener que buscarte otros que si te hagan caso.
Y el que asoma el focicu es el sol, jaja.

Fgiucich – El poema es muy bello, describe el amanecer en una quintana (en este caso casa de aldea asturiana), creo que como todos los poemas escritos en otra lengua, si se traducen pierden todo el encanto.

rosa dijo...

Precioso el paisaje asturiano de la pintura de Alfonso Iglesias. Parece que sea una acuarela, verdad?
La poesía no la he entendido toda, pero deja ver una descripción del entorno rural asturiano con sonido de gaitas y murmullo de agua incluida.
Nunca había visto escrito el bable, me resulta curioso.

Oréadas dijo...

Me encantó el poema tanto como los orreos de la pintura.
Un beso

clariana dijo...

Algaire,
es preciosa esa poesía, te crea un clima de mañanas del campo con todo detalle de sus pobladores humanos, animales, plantas, paisaje, el sol, el agua; sentimientos: el amor, la alegría, la nostalgia de recordar que hubo un tiempo en que todo ésto era habitual.
Un poeta inteligente, creativo, sensible y humano, que además fue padre de una de tus comentaristas. Un abrazo y saludos a Cani.

Algaire dijo...

Rosa – Si, es una acuarela, la pena es que al subirla al blog no sale tan bonita como es.
No me parece muy difícil de entender la poesía y si no la traduje es porque al traducirlas suelen perder todo su encanto.

Oréadas – Me alegra que te hayan gustado porque tanto Alfonso como Bernardo son unos personajes muy apreciados por mi.

Clariana – Me alegra comprobar que supiste captar a la perfección todo el sentir de ese poema.
Así es, Bernardo Guardado es el padre de Cani y ya que no tuve la suerte de conocer al padre, al menos tengo la de conocer a la hija.

A.Dulac dijo...

Gracias por aunar bellezas Algaire, y al leerlo sientes todo aquello que se vivió en los pueblos los amaneceres , los gallos y sus gallinas,el canto del gallo que iniciaba la jornada diaria....nuestros hijos y nietos no saborearan esto, ¡no hay derecho! porque dura la vida también era bella .
Biquiños de A.Dulac