domingo, 31 de octubre de 2010

El felino y los perros


Briton Rivière (1840-1920)


Tanto se elonga el felino,
estirando la cautela
que en el filo de la tapia
todo es gato y es sigilo,
a la par que exhalación.
Se anticipa cual centella
al estruendo de ladridos.
¿Acrobacia o mimetismo?...

Mas no se engañan los canes,
sabida es su afición
a recrearse en la gresca
-si es un gato tentación-
cruzándose en su camino;
no hay señuelo que venteen,
con tanta animadversión:

Si empeño pone el que gruñe,
otro arrufa enajenado
y un tercero, obsesionado,
repite sus volatines
como pelota de goma.
Por ventura para el gato,
el ímpetu del podenco
a gaticidad no alcanza…
y ocasión tendrá el minino
de jugar sus siete vidas,
antes de alcanzar refugio,
en cualesquier otra esquina.
Más que trifulca es reyerta.
¡Sabrá Dios, por qué porfían!
Si no hay gazuza que incite
a acorralar al minino…
¿Qué cuentas no saldarían
entre sí- gatos y perros-
acaso
en sus otras vidas?.


13 comentarios:

Senior Citizen dijo...

Que curioso.... Si de este cuadro cortamos la parte de los perros resulta muy parecido a una de las fotos de Guillermina en el post de Naturaleza Maravillosa.

¿Casualidad o intención por parte de Algaire?

Algaire dijo...

Senior Citicen - Pura casualidad, hace tiempo que tenía ese cuadro en espera de poema que le acompañara y mira por donde que Marián me regaló uno y entonces, cuadro, poema y fotos de Guillermina coincidieron en el tiempo.

Ligia dijo...

Tiene razón el Senior, yo también me acordé del otro post.
Pero a lo que voy es a tu facilidad para unificar poema e imagen. Abrazos

TriniReina dijo...

Genial el poema de Marian. Imagino lo que habréis dsifrutado las dos con este post.

Perfecta convinación de pintura y versos.

Besos

unjubilado dijo...

Como no quiero ser mal pensado y que tu nos hayas añadido los perros con el "potosot" (es broma) he buscado a Briton Rivière, encontrando una galería de cuadros aquí.
El nombre de podenco me ha traído a la memoria una fábula de Tomás de Iriarte.
Por entre unas matas,
seguido de perros,
—no diré corría—,
volaba un conejo.

De su madriguera
salió un compañero
y le dijo: «Tente,
amigo, ¿qué es esto?»

«¿Qué ha de ser? —responde—;
sin aliento llego...
Dos pícaros galgos
me vienen siguiendo».

«Sí —replica el otro—,
por allí los veo...;
pero no son galgos».
«¿Pues qué son?» «Podencos».
(Fragmento)

Cani dijo...

Mis felicitaciones a las dos, a ti como siempre por la eleccion del cuadro y a Marian por el precioso poema.
Feliz semana, besinos.

Algaire dijo...

Ligia - :-) Bueno, esta vez mi facilidad poco o nada tuvo que ver, yo sólo propuse el cuadro, el poema lo puso Marián, digamos que fue hecho a la carta.

TriniReina – Siempre es un placer tratar con Marián ya sea para hablar de un trabajo o de cualquier otra cosa.

Unjubilado - :-) Sabes que no puedo retocar ni modificar ningún cuadro así que de “potosot” nada de nada.
Como siempre tengo que agradecerte las aportaciones que haces, hoy esa página con cuadros de Rivière, algunos de los cuales ya los conocía pero otros no y puede que aproveche alguno.
En cuanto a la fábula, perfectamente escogida.

Cani – Gracias a Dios también en este blog tengo buenas colaboradoras, ya sois bastantes las que me dejasteis publicar un poema vuestro y espero poder repetir la experiencia.

GUILLERMINA dijo...

Bueno primero de corazón mi enhorabuena para la autora de este original y precioso post y para la poetisa que ha sabido imprimirle el ritmo que el cuador exigia.

Visto desde muy lejos se parece un poco la mitad del cuado a una de las secuencias de mi gato, pero hay que reconoce que mi gato es más actor y guapo que el tuyo y no te enfades que ya me han pedido la foto desde holliwood.

Un abrazote Guillermina

fgiucich dijo...

Verso y pintura , tan reales, como si estuviera viendo la escena. Abrazos.

clariana dijo...

¡Hola Algaire!
Bonita poesía, con un buen conocimiento de las cualidades del gato y de las trifulcas entre perros y gatos.
A mí me ponen muy nerviosa mis gatos cuando alguno de ellos le da por pasear por la baranda de la terraza y pasan incluso corriendo. Me da miedo que algún día les falle el equilibrio y caigan abajo, no habría para matarse, pues es un segundo y ellos saben caer bien, pero seguro que algo se dañarían o se me podrían perder. Saludos.

marian dijo...

La gaticidad de ese gato :0)... es tan plástica que motivó el ritmo y
la escena.
Me alegro de que haya gustado y como siempre te digo, encantada de colaborar.
Un abrazo

Oréadas dijo...

Magnífico poema, :-) la elección de tu pintura como anillo al dedo :-) Un beso

Algaire dijo...

Guillermina - :-) No me enfado porque si bien el gato del cuadro es precioso, el tuyo de la foto es además de bello, simpático y arriesgado explorador.
Me alegra que te haya gustado el poema que describe de manera perfecta la escena del cuadro.

Fgiucich – Tienes razón, casi parece escuchar los ladridos.

Clariana – No me extraña que te inquietes con tus gatos cuando andan en esas correrías, los míos no salen a la ventana pues yo también temo que les pase algo.

Marian - :-) Me encantó la palabra “gaticidad” es preciosa y describe bien las cualidades de los gatos.
En cuanto a colaborar, yo si que estoy encantada de que colabores con este blog pues para mi es un honor y me gustaría creer que no será la última vez.

Oréadas – En realidad el poema fue hecho por Marian para este cuadro en concreto, así que esta vez la elección de pintura nada tiene que ver conmigo.