domingo, 29 de mayo de 2011

Juventud


Ernest Martín Henning (1886-1956)


No recuerdo ya si fui
joven, ni recuerdo cuando
sin soñar y trabajando
en mayor me convertí.

Mas seguro que crecí
como todos esperando
que el tiempo fuera pasando
con rapidez sobre mí.

Lo hice así, porque creí
que tan sólo madurando
me iría la vida dando
los gozos que presentí.

Más tarde me arrepentí
de que pasara volando
y no hacerlo disfrutando
de lo que apenas viví.

Hoy me miro desde aquí,
cuando ya me voy marchando,
y me hallo, iluso, buscando,
la juventud que perdí



12 comentarios:

Ligia dijo...

Un buen poema que refleja lo que todos vamos sintiendo según cumplimos años. Y la imagen, estupenda. Abrazos

Senior Citizen dijo...

Dicen que la juventud es una enfermedad que se cura con los años, pero muchos quisieran estar enfermos toda su vida.

TriniReina dijo...

Cuánta prisa imprimimos a la juventud y qué ligeros nos pasan los años.
Pero creo que de nacer mil veces, mil veces caeríamos en esa pris apor vivir.

Besos

fgiucich dijo...

El poema y la pintura nos demuestran que en la vida no hay pausas y que, por desgracia, crecemos muy rápido. Abrazos.

unjubilado dijo...

Desgraciadamente el poema se adapta a la perfección a lo últimamente pienso demasiadas veces.
Todavía no llevo gayata, bastón, o palo para poder desplazarme, pero lo eché en falta estos días pasados.
Saludos

clariana dijo...

Una gran poesía que nos recuerda como pasamos por la vida sin enterarnos de su verdadero valor, acuciados por los trabajos, las preocupaciones, los enfados y todos estos aspectos tan humanos que nos ensombrecen lo que de bello tiene la vida.
La mirada del hombre del cuadro en ese paisaje hace pensar.
Un abrazo.

rosa dijo...

No hay que pensar en la felicidad como una meta, sino como un camino. Hay que disfrutar con lo que vivimos día a día.
El cuadro precioso.

Algaire dijo...

Ligia – Creo que el autor del poema tiene razón, cuando somos jóvenes tenemos mucha prisa por vivir, pero luego nos damos cuenta de que los años pasan a demasiada velocidad y no disfrutamos plenamente esa vida.

Senior Citizen – Supongo que la mayoría desearían conservar esa juventud siempre.

TriniReina – Los días pasan tan rápido que a veces no da tiempo a disfrutar de tantas cosas como querríamos.

Fgiucich – Crecemos muy rápido porque creemos que la vida es mucho más larga de lo que es en realidad y cuando queremos darnos cuenta de ello nos encontramos casi al final.

Unjubilado – Y que allá lleguemos Jubi, con bastón o sin él, pero si puede ser viviendo con más calma.

Clariana – Así es el género humano Clariana, la mayor parte de las veces sólo le damos importancia a las cosas cuando ya se acabaron o están a punto de hacerlo.

Rosa – Tienes razón, pero hay una época en la vida en la que nos saltamos muchos días para poder llegar antes a lo que creemos nos va a dar la felicidad y luego nos damos cuenta que esa felicidad quizás la dejamos atrás por tanto correr.

Cani dijo...

"Juventud divino tesoro te vas para no volver; cuando quiero llorar..." que mejor comentario que los versos de Ruben Dario.
Muy hermosos, y para mi desconocios, cuadro y poema.
Besos desde La Coruña.

Oréadas dijo...

Como Trini dice queremos bebernos los años apenas los cumplimos y con el tiempo te das cuenta que a penas has disfrutado emborrachada de ganas. Un beso

Algaire dijo...

Cani - ¿Ya volviste para la Coruña? Estás tú muy viajera.

Oréadas – Así es, queremos bebernos los años y luego nos da pena haberlos bebido con tanta ansia.

Paula dijo...

Qué cierto!:) Me gustan los poemas al igual que las pinturas, un placer pasarse por aquí. Saludos!:)