domingo, 11 de septiembre de 2011

Poema de la despedida


Albert Lynch (1851-1912)



Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizás no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No se si me quisiste… no sé si te quería…
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho…No sé si te amé poco.
Pero sí sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós, y acaso con esta despedida
mi más hermoso sueño muere dentro de mí…
Pero te digo adiós para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.


Jose Angel Buesa (1910-1982)

15 comentarios:

TriniReina dijo...

Hace dos días que, leyendo a Buesa, me encontré y me gustó este poema de la despedida.
No es fácil decir adiós con el amor entero...

Besos

Cani dijo...

Bello, nostalgico y evocador. ¿Quien, de una manera u otra, no ha dado un adios sin querer hacerlo?


Es un placer reencontrarte.
Besos

Senior Citizen dijo...

Muy bonito el poema y el cuadro muy acorde, pero como hoy estoy de preguntas me planteo si estos versos

Te digo adiós, y acaso con esta despedida
mi más hermoso sueño muere dentro de mí


No estarán puntuados para no romper el ritmo, de forma que quede:

Te digo adiós y, acaso, con esta despedida
mi más hermoso sueño muere dentro de mí

Francisco Vila Fuentes dijo...

¡Menos mal! creí que te despedías. Me alegro de que sigas aquí con estos "tremendos poemas" que salen de lo más profundo del dolor del alma, acompañados de esos lienzos que les encajan "como anillo al dedo".
Un beso.

Ligia dijo...

Las despedidas son tan tristes que evocan hermosos poemas como el que hoy nos traes. Abrazos

rosa dijo...

Como siempre bellísimo tanto el poema como el cuadro.

unjubilado dijo...

Tardíamente, en el jardín sombrío,
tardíamente entró una mariposa,
transfigurando en alba milagrosa
el deprimente anochecer de estío.

Y, sedienta de miel y de rocío,
tardíamente en el rosal se posa,
pues ya se deshojó la última rosa
con la primera ráfaga de frío.

Y yo, que voy andando hacia el poniente,
siento llegar maravillosamente,
como esa mariposa, una ilusión;

pero en mi otoño de melancolía,
mariposa de amor, al fin del día,
qué tarde llegas a mi corazón...

Del poeta cubano nacido en Cienfuegos.

Algaire dijo...

TriniReina – No, no es fácil, pero la vida se encarga de que ese adiós tenga que decirse aunque no se quiera.

Cani – Supongo que en algún momento todos dijimos adiós a alguien que amamos.

Senior Citizen – Pues no lo se, lo copié tal y como estaba y no me atrevo a cambiar nada porque no se cual era la idea del autor.

Francisco Vila Fuentes – Algún día tendré que despedirme yo también, pero de momento sigo resistiéndome a marchar.

Ligia – Es que la tristeza suele ser un buen tema para crear bellos poemas.

Rosa – Me alegra que te haya gustado.

Unjubilado – Como siempre darte las gracias por dejarme otro bello poema, no lo conocía y ya lo copié para mi colección.

Hada Isol ♥ dijo...

Como me gusta este poema! me eriza la piel! Los nocheros le pusieron musica y quedó precioso! http://youtu.be/IgsTdylj9vc

Algaire dijo...

Hada Isol - No conocía esa interpretación, muchas gracias por dejárnosla.

unjubilado dijo...

Te dejo con un enlace, quizá te guste.

Senior Citizen dijo...

Es muy bonita la canción de Los Nocheros y me da la razón en cuanto a que la pausa está después de acaso y no antes. En la Red suelen estar mal puntuados los poemas algunas veces.

Oréadas dijo...

Buesa anda entre mis poetas preferidos, tengo un amigo que lo recita como nadie.
Besitos

Algaire dijo...

Oréadas - Pues debe de ser un placer escucharle.

A.Dulac dijo...

¡Señor que belleza y profundidad!, lo he leido más veces pero siempre me parece nuevo.
Buena imagen,un biquiño de A.Dulac