domingo, 23 de septiembre de 2012

Hombre solo


Juan Nicieza Lavilla (1977- )

Que tiene que decir un hombre solo
cuyo silencio está lleno de olvido,
cuya memoria está seca de espigas
y del camino sólo tiene sombras.
Que tiene que decir, si todo falta,
si ha visto repetir la misma tarde
en incontables lentas golondrinas
que viajan de la luz al horizonte
hasta volverse luto en el reloj
que inicia su lenguaje solitario.
Transita de la noche a la costumbre,
disuelve en las palabras la nostalgia
para volverse pan o desconsuelo
de aquellos que lo observan en lo ausente.
Qué tiene que decir un hombre solo
si ha vuelto a revivir cada mañana
el débil silabario del otoño
volviéndose poema o laberinto
o un dulce espantapájaros que vuela
mirando como el sol también se marcha.


Benjamín León (1974- )

8 comentarios:

TriniReina dijo...

Qué hermoso el poema y que bien lo ilustra la pintura.

La verdad es que cuesta imaginarlo, pero me niego a admitir que la soledad deje sin voz al hombre, por muy herido que por ella sea.

Besos


Senior Citizen dijo...

Transita de la noche a la costumbre

Es el verso que más me gusta de este poema que encaja muy bien con el otoño que llega y con el cuadro que tú has buscado.

Ligia dijo...

La soledad acaba por convertirnos en fantasmas. La pintura así lo parece. Abrazos

Algaire dijo...

TriniReina - No lo se, pero la soledad puede causar estragos en algunas personas.

Senior Citizen - Yo también me fijé en ese verso.

Ligia - La soledad cuando no es deseada hace mucho daño.

unjubilado dijo...

Precioso poema, claro que con tanta niebla no me extraña que esté solo, no se ve ni torta.

Algaire dijo...

Unjubilado - Si es por la niebla entonces tal vez no esté tan solo.

Juan dijo...

Es un hermosa poesia

Anónimo dijo...

Y descubrirte de pronto soltero es algo así como despertar una mañana sin un abrigo que llevas sobre ti desde hace mucho tiempo. Lo primero que sientes es el frio y las marcas de la tela dejadas sobre la piel. si... el frio y los recuerdos son lo peor de todo. después solo queda la ligereza y el horizonte la soledad de un invierno y la promesa de nuevas primaveras.

Demian Frederick
enero 2014