martes, 29 de noviembre de 2011

Ícaro


Jacob Peter Gowy (1615-1661)


Con Ícaro, de Creta se escapaba
Dédalo, y ya las alas extendía,
y al hijo, que volando le seguía,
con amor paternal amonestaba:

que si el vuelo más alto levantaba,
la cera con el sol se desharía,
y en el mismo peligro le pondría
el agua y su vapor, si más bajaba.

Mas el soberbio mozo, y poco experto,
enderezóse luego al alto cielo
y, ablandada la cera en el altura,

perdió las alas y, en el aire muerto,
recibiéndole el mar del alto vuelo,
por el nombre le dio la sepultura.


Hernando de Acuña (1518-1580)

6 comentarios:

Senior Citizen dijo...

A cuantas personas se le pueden derretir las alas por querer subir demasiado alto....

TriniReina dijo...

Recuerdo que de pequeña, en el cole, cuando leí sobre Ícaro quedé impresionada. Siempre sentí un especial interés por su leyenda.
Será por eso que casi nunca usé mis alas?...

Besos

unjubilado dijo...

Creo que la mayoría, en algún momento hemos deseado volar, y los más decididos lo han conseguido... con la imaginación.
En cuanto a Hernando de Acuña, una curiosidad en los sitios que habla de él dice que nació en 1518, en otros en 1520, y en otros lo ponen con interrogante.

Algaire dijo...

Senior Citizen – A mas de una porque algunos sólo piensan en subir sin pensar en las consecuencias.

TriniReina - :-) Si tus alas son de cera mejor que no las utilices, yo tampoco las uso porque no estoy segura si son de buen material.

Unjubilado – Año arriba, año abajo no tiene importancia creo yo, estas fechas nos dan una idea aproximada para que podamos entender mejor su forma de expresarse.

fgiucich dijo...

Un poema clásico con un cuadro adecuado. Abrazos.

Algaire dijo...

Fgiucich - Podríamos definir a los dos como clásicos, pintura y poema.